Cuando la gingivitis se convierte en periodontitis

La gingivitis es la inflamación de las encías, es decir, los tejidos externos que recubren nuestros dientes. Es una enfermedad relativamente común, que afecta aproximadamente al 80% de la población española, según datos de la Sociedad Española de Periodoncia. Se trata de una dolencia reversible y centrada únicamente en este tejido y, por tanto, que “se puede controlar y mantener a raya si es tratada por un profesional y se siguen unos mínimos de limpieza dental y visitas odontológicas metódicas”, según nuestra especialista, la Dra. Teresa Vives.

Ahora bien, si no vigilamos, la gingivitis puede derivar en una periodontitis. Se trata, este, de un fenómeno más avanzado: además de la inflamación de las encías, se produce una destrucción progresiva e irreversible de los tejidos que sostienen los dientes (hueso alveolar, ligamento periodontal y encía).

¿Cómo podemos saber si tenemos gingivitis?

Existen una serie de síntomas que nos deberían hacer sospechar que nuestra salud bucal no es del todo sana:

  • Las encías adoptan un tono rojo o lila, con hinchazones puntuales del tejido.
  • Las encías sangran después del cepillado.
  • Se acumula el sarro, especialmente en las zonas donde el cepillo no lleva (o llega con dificultad).

El hábito de fumar, los enfermos de diabetes, los cambios hormonales, la falta de vitamina C o ciertos medicamentos son algunos factores que también ayudan a manifestar esta sintomatología. Esto hace que estos colectivos tengan que extremar aún mas la higiene dental y las visitas odontológicas.

La combinación de una buena y exhaustiva limpieza dental, el uso de pasta dentrífica específica que ponga atención sobre las encías y el uso del hilo dental, sumado a un correcto colutorio, es la fórmula ideal para erradicar la gingivitis.

¿Cómo podemos saber si tenemos periodontitis?

En referencia a la periodontitis, como decíamos, es la infección de los tejidos que aguantan el diente. A la suma de los síntomas descritos anteriormente, debemos añadir:

  • La inflamación de las encías se traslada al hueso. Entre el hueso y las encías se forman unas pequeñas bolsas en las cuales se acumula la infección.
  • Las encías sangran con facilidad y son más sensibles al tacto.
  • Existencia de pus entre las encías y los dientes.
  • Se crean espacios entre los dientes, así como cambios en la manera de masticar.
  • Dolor al masticar.
  • Mal aliento continuado.
  • Aparición sistemática de llagas en el interior de la boca.
  • En casos muy avanzados, los dientes se empiezan a mover o son muy sensibles a los cambios de temperatura o de textura.

La periodontitis requiere de tratamientos más específicos y continuados, e incluso, en algunos casos muy graves, se puede llegar a requerir una pequeña cirugía. Se pueden distinguir cuatro grados:

  • Periodontitis inicial
  • Periodontitis moderada
  • Periodontitis avanzada
  • Periodontitis necrosante

Entre los tratamientos más habituales está el raspado para eliminar los restos de placa y de infección; el tratamiento antibiótico para frenar la actividad bacteriana y reducir las bolsas infecciosas; cirugía para limpiar a fondo las encías (en el caso que la placa haya llegado hasta el hueso), e implantación de hueso o de tejido para sustituir los que han sido dañados por la enfermedad. Cabe resaltar que la periodontitis es la primera causa de caída de dientes en personas adultas.

En la Clínica Dental Oris, la Dra. Teresa Vives es nuestra especialista periodontista. Es una experta en este campo y te ayudará a tractar esta enfermedad que no solamente tiene afectación en el campo bucal y dental sino que se relaciona con otras enfermedades sistémicas o generales.

 

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